Tratamiento kinésico del dolor cervical: cómo aliviar la cervicalgia y la tortícolis de forma efectiva

El dolor cervical, un mal común de la vida moderna

¿Sientes rigidez en el cuello, dificultad para mover la cabeza o dolor que se irradia hacia los hombros? Es muy probable que estés experimentando una cervicalgia, también conocida como dolor cervical. Este problema es cada vez más frecuente debido a las largas horas frente al computador, el uso del celular y las malas posturas.
En muchos casos, el dolor aparece de forma repentina, como en una tortícolis, o se vuelve crónico con el tiempo si no se trata adecuadamente.
 
La buena noticia es que el tratamiento kinésico es una de las formas más efectivas para aliviar la tensión cervical, recuperar la movilidad y prevenir futuras molestias.
 
 
Rol del kinesiólogo en el tratamiento del dolor cervical
 
El kinesiólogo cumple un papel clave en la recuperación de las estructuras del cuello. A través de una evaluación personalizada, identifica la causa del dolor —ya sea muscular, articular o postural— y diseña un plan terapéutico adaptado a cada paciente.
 
Los principales pilares del tratamiento kinésico de la cervicalgia incluyen:
 
1. Terapia manual
 
Mediante técnicas suaves y precisas, el kinesiólogo trabaja sobre los tejidos cervicales para disminuir la tensión muscular y mejorar la movilidad articular.
La terapia manual ayuda a restaurar el equilibrio de la columna cervical, aliviando el dolor y liberando bloqueos que afectan el movimiento.
 
2. Liberación miofascial
 
La fascia es una red que envuelve los músculos y, cuando se encuentra tensa, puede generar dolor y limitación de movimiento.
A través de la liberación miofascial, se logra soltar las adherencias y mejorar la circulación, favoreciendo una sensación inmediata de alivio y ligereza en cuello y hombros.
 
3. Ejercicios terapéuticos
 
El kinesiólogo enseña ejercicios específicos para fortalecer la musculatura cervical y dorsal, mejorar la postura y prevenir recaídas.
Estos ejercicios pueden incluir movilizaciones suaves, estiramientos, ejercicios de control postural y técnicas de respiración.
La práctica constante es clave para mantener los resultados en el tiempo.
 
 
Importancia de la postura y los hábitos diarios
 
El dolor cervical muchas veces se relaciona con posturas mantenidas: mirar el celular con la cabeza inclinada, trabajar con el monitor muy bajo o dormir con una almohada inadecuada.
Por eso, el kinesiólogo también educa al paciente en ergonomía y autocuidado postural, entregando estrategias simples para aplicar en la rutina diaria.
 
Algunos consejos prácticos:
•Mantén la pantalla del computador a la altura de los ojos.
•Realiza pausas activas cada 45 minutos.
•Evita sostener el teléfono entre el hombro y la oreja.
•Practica ejercicios de movilidad cervical diariamente.
 
 
 Conclusión: alivia tu dolor cervical con acompañamiento profesional
 
La kinesiología ofrece un enfoque integral y personalizado para tratar la cervicalgia y la tortícolis, combinando técnicas manuales, ejercicios terapéuticos y educación postural.
Con la guía de una kinesióloga especializada, es posible reducir el dolor, recuperar la movilidad y mejorar tu calidad de vida sin recurrir necesariamente a medicamentos.
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